El ilustre gramático español don Ramón Menéndez Pidal

El ilustre gramático español don Ramón Menéndez Pidal, en cuya Gramática histórica (Madrid, 1977) hemos tenido que beber la mayoría de filólogos del siglo XX, siempre reconoció la independencia y categoría histórica de la lengua valenciana, con su trayectoria evolutiva, respaldada por los tres elementos indispensables que categorizan los fundamentos de una lengua: 1. Sus etimologías genuinas. 2. Su trayectoria acorde a los principios leyes de evolución de la lengua. 3. La autoridad indiscutible de unos clásicos que la han desarrollado y consagrado a lo largo de un siglo de oro literario. La lengua valenciana posee esos tres elementos indispensables junto a otros, también, de esencial calibre: es dueña desde el siglo XV de una koiné o sustrato lingüístico con plena autonomía fonética, léxica, morfosintáctica, fonética y semántica; es dueña de gramáticas que la estructuran como lengua (Gramática de Andreu Sempere, Alcoi 1546); es dueña de diccionarios (Liber Elegantiarum… «el mes antic llexic d´una llengua romanç», del valenciano Joan Esteve, 1472): es dueña de una Biblia traducida del latín (Biblia de fray Bonifaci Ferrer, 1478 ; es dueña de un Kempis, traducido del latín por Miquel Pérez (1482) y, sobre todo, es dueña del primer siglo de oro literario de una lengua neolatina europea durante el que centenares de autores proclamaron en el prólogo o en el colofón de sus obras su «estic escribint en nostra vulgada llengua materna valenciana». Por el contrario, el infame e infecto dialecto barceloní (o catalaní) que, con tan singular acierto, define el gran gurú de la investigación catalana, padre Batllori, carece de todo el arsenal lingüístico arriba mencionado ya que no alcanza su standard lingüístico hasta 1906, año del I congreso de la neo-lengua catalana. Son infinitos los testimonios que denuncian tan clamorosas carencias. Uno de los más sonados es el que nos da el mismísimo organizador de ese I Congrés de la Llengua , el curita mallorquín Antoni Alcover cuando dice aquello de: «¿Qué derecho ni categoria literaria tiene (el dialecto) el barceloní, ante el catalán, balear y valenciano? Dar al barceloní tal derecho y categoría ¿no es tal vez crear un centralismo lingüístico?», anticipándose así al aberrante colonialismo catalanista que, solo por ignorante militancia, se intenta expandir. Tan clamorosas carencias y tan paupérrimo background del dialecto barceloní se han querido suplir mediante el expolio y latrocinio permanente de lo genuinamente valenciano. Y es que sin nosotros, sin lo nuestro, sin lo valenciano, ellos, los secesionistas catalanís no son nada. El erudito catalán Ramon Miquel i Planas, gran estudioso de nuestro clásicos valencianos, confesaba con honestidad en 1905: «Visto el caso (de la lengua) desde Cataluña, no cabe duda de que, cuando más extremen los valencianos las pretensiones de autonomía de su variedad idiomática, frente al catalán, mayor necesidad hay por nuestra parte de reivindicar la unidad lingüística de las gentes que pueblan la franja levantina de la península con las Islas Baleares …», «privar a Cataluña y a su literatura de la aportación que representa la producción de las letras valencianas de aquella época», «sería dejar nuestra literaria truncada en el centro de su crecimiento y ufanía ; más aún: sería arrancar de la literatura catalana la poesía casi por completo, porque en ningún otro momento antes de la Renaixença, ha llegado a adquirir el esplendor con que se nos muestra gracias a los Ausiàs March, a los Roiç de Corella, a los Jaume Roig, a los Gaçull, a los Fenollar y a otros cien más» (prólogo del Cansoner satíric valencià dels segles XV i XVI, 1905). Sobran comentarios al texto para clarificar las posibles dudas, si las hubiera, sobre las razones expuestas para justificar la gula colonialista del pobretón nacionalismo catalaní. Si acaso recordar las palabra del académico Torcuato Luca de Tena: «Pero ¿se habla en Valencia catalán o se habla en Cataluña el valenciano. Porque las primeras manifestaciones escritas culturales son valencianas, nunca catalanas…» (Hoja del Lunes de Valencia 20-2-1978).

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s